viernes, 25 de noviembre de 2011

Amores que matan nunca mueren...

Solo hicieron falta cinco minutos de mirarte a los ojos para que todo cambie para siempre.
Solo hizo falta reconocer tu olor para que mi cuerpo temblara entero.
Solo hizo falta un abrazo para que tu cuerpo se me tatúe de manera indeleble en el alma.
Solo hizo falta tu ausencia, para que tome conciencia de lo presente que estás.
Solo hizo falta escucharte unos minutos para sentir, de nuevo esa explosión en el pecho.
Solo hicieron falta unas palabras, esas palabras, para recordar que hay amores que nunca mueren.

1 Hacen conmigo:

Café (con tostadas) dijo...

vos

vos y Dori

ME VAN A MATAR A MI

no podés venir ahora a decirme que 'sólo hizo falta'

(y no podés escribir algo tan bello que me estrujó el corazonito y me robó una mezcla de sonrisa con pena)

(o sí, podés, evidentemente! jajajaja)